martes, 6 de marzo de 2012

Soñar o no soñar


Cálmame los atropellos del corazón
que se me desboca
con una mirada,
musa de mis noches perdidas;
tú siempre has sabido acallar mis gritos
de angustias.
¿De dónde sale ahora tal devaneo?
Platónicos rubores me enternecen las mejillas
otrora infantas,
ahora maduras
y locas.

Totalmente locas.

No es mi hora de volver a ensueños,
Oniria abrió sus puertas
por tanto tiempo cerradas,
pero ¿he de entrar?
¿He de permitir que las rojas amapolas
secadas por las horas
reverdezcan?
Los pies comienzan a despegarse de la tierra,
no hay puerto que retenga mis alas:
soñar o no soñar,
ese es el dilema.

La sinfonía de mi piel


Vibro,
con un roce se sacuden mis cuerdas,
con una mirada
escapan notas erizadas de sed.
Eres un maestro en el arte de tocar
las notas de mi piel,
no necesitas otra partitura que mis poros:
pósame en el atril.

sábado, 3 de marzo de 2012

Arcano / Arcane

Aquí van juntas las versiones en español y en inglés de este poema.

Cuando estiro mi mano y no estás a mi lado
una noche más negra cubre a la luna,
un hielo más frío de extrañas tierras
que avanza y pesa, que retumba y se quiebra
pero soporta.
Tu voz no basta a calentarme las manos,
necesito el cálido cáliz de tus ojos,
los ópalos que cubrieron las praderas,
la terrible saña, la impura presencia que no llega,
el vasto delirio que no alcanza
y no se acaba.
Una roja muleta me sostiene en el espacio de Oniria
pero ni un paso doy sin romperme la nuca,
salvajes criaturas, las sombras dormidas,
tantas maneras de decir hasta nunca
y siempre se calla mi boca.
Me habrá de matar mi locura desesperada
cabeceando moscas de rituales convexos;
nada sirve para invocar tu presencia,
estiro mi mano y no te alcanzo,
un fuego amarillo que no quema
es tu piel lejana.
¿Cuál es el misterio?
Mi mente se devana y se hila buscando respuesta,
las tejedoras duermen en un establo vacío
roncando en desiguales tempos y desafinadas,
así no he de hallarme conexa;
muriendo desvarío.


When I stretch my hand and you're not by my side
a blacker night covers the moon,
a colder ice from a strange land
which advances and gets heavy, which rumbles and breaks
but it withstands.
Your voice is not enough to warm my hands,
I need the warm chalice of your eyes,
the opals that covered the prairies,
the terrible wrath, the impure presence that doesn't arrive,
the vast delirium that is not enough
and doesn't end.
A red crutch sustains me in the space of Oniria
but I don't take a step without breaking my neck,
Wild creatures, shadows asleep,
there're so many ways to say good riddance
but always my mouth gets shut.
I'll get kill by my desperate folly
nodding flies of convex rituals,
nothing is useful to invoke your presence,
I stretch my hand and can't reach you,
a yellow fire which does not burn
is your distant skin.
What is the mystery?
My mind is wound and spun seeking answers,
the weavers sleep in an empty stable
snoring in uneven tempos and out of tune,
so I won't find myself related;
dying I rave.

lunes, 6 de febrero de 2012

Wild sky-blue delirium

Mismo poema publicado anteriormente, pero en inglés.

Cruel lord, master of the needles,
the horror of your face undermines me.

Wild and remote domains,
What to expect?,
just dream and wander
with ghosts,
be consumed only
in a craving
single and raw,
in a back’s bending
to the yoke of adverse reality.
Myrmidons fatal, the kilometers
to my hands,
soaked in blood
I extend them even after all this collide
with the wall of fate;
has to sound pathetic
my weeping of fantasy and
my stupid smile of reveries;
But, what else can I do?
I am weak nature,
I am extensive haze
who doesn’t know to do anything else
that distort the way
and draw him in any shade
of tree or lie.
Regain the sense for a few seconds
seems to be the only possible conquest
to give up instantly
to the sky-blue opals
of my insanity.
Ah yes! Satisfactory madness
how happy torment
each eternal moment of brutal fantasy,
abandon oneself to all false hope
sometimes and always makes me happy.
No more is needed:
an arpeggio,
a word,
a sigh
and my soul disappears from this world
of damp walls and empty streets,
just a flash
and goodbye forever ...

Salvaje delirio celeste


Cruel señor, amo de las agujas,
el espanto de tu rostro me vulnera.

Salvajes dominios y distantes,
¿qué esperar?,
sólo soñar y vagar
entre fantasmas,
sólo consumirse
en un único deseo
insaciable y crudo,
en un doblar de espaldas
al yugo de la realidad adversa.
Mirmidones fatales los kilómetros
a mis manos,
empapadas en sangre
las extiendo aún tras tanto chocar
con el muro del sino;
ha de sonar patético
mi llanto de fantasía y
estúpida mi sonrisa de ensueños;
¿pero qué más me queda?
Soy débil naturaleza,
soy bruma extensa
que no sabe hacer otra cosa
que distorsionar el camino
y dibujarle en cualquier sombra
de árbol o de mentira.
Recobrar el sentido por unos segundos
parece ser la única conquista posible
para claudicar al instante
ante los celestes ópalos
de mi insanía.
¡Ah sí! Satisfactoria locura,
qué dichoso tormento
cada instante eterno de brutal fantasía,
abandonarse a toda falsa esperanza
a veces y siempre me hace dichosa.
No hace falta más:
un arpegio,
una palabra,
un suspiro
y mi alma desaparece de este mundo
de paredes húmedas y calles vacías,
sólo un destello
y adiós para siempre...

domingo, 15 de enero de 2012

Encrucijada


¡Oh, terror consumado!
Azul y terrible masa nocturna
que cubre los valles;
qué hacer,
qué decir,
qué pensar
si el corazón se evade y se oculta
temeroso en rincones de ultratumba.
No más rosas y claveles,
veo sólo espinas
que apuntan mis ojos, y quimeras,
sí, quimeras inmundas
que roen un poema antiguo
de cuerpo elevado y bello.

¡Oh, terror infundado!
Pérfidos versos encontrados,
me debato en una ciénaga
de suspiros y alaridos.
Entre la soledad y la mentira
me hallo parada;
un fino cabello me rodea el cuello
y se extiende paralelo;
que nadie tire de ningún lado,
éste es un viaje
que corresponde a mi alma sola.

viernes, 6 de enero de 2012

Aquí y ahora


Estamos aquí porque el allí nos pareció ajeno
y porque se nos hacía inmenso,
con el tamaño de siete mares
o de más
quién sabe;
lo único que sabemos es que volvimos
porque el allá se nos hizo insoportable
y porque nadie nos conocía,
ni nosotros mismos.
Ese allá no es nuestro lugar,
¿te diste cuenta?
allá todos nos miraban con recelo,
con envidia,
como si nuestra dicha estuviera prohibida
por alguna ley tonta
o secreta;
¿lo notaste?
todos nos evitaban el roce,
hasta sus capas quitaban del camino
con tal que no nos tocasen,
ni que fuéramos la peste.
El allí no era para nosotros
porque nuestro lugar es el acá y el ahora,
este lugar conoce nuestros nombres
y este tiempo
sabe nuestra fisonomía
como la palma de su mano.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Ida y vuelta

A la cuenta de uno ¿qué son?
Las botas manchadas de sangre,
el sombrero falaz,
los corajes rotos.

Lodo.

Fabricio decía que no,
inocente, inocente.
Las botas decían que sí,
culpable, culpable.

Tatiana cosía y moría lento,
paso a pasito
se descolgaba los pañuelos.

Que sí, hombre,
que eres culpable
y ¡zas!
Estrellas nuevas,
río nuevo.

Las botas no saben quedarse quietas.

jueves, 1 de diciembre de 2011


Y como una irresoluta espera rabiosa,
el último suspiro goteará de mi lengua...

Tragedia


Tanto excavar para no encontrar nada,
sólo un corazón de luto que palpitaba
echando afuera toda la oscuridad del mundo.
"Qué solitario" le dije,
y respondió contrayéndose en un gemido eterno:
¡en él suspiraban tantas Ofelias!

Tanto caminar para terminar en el principio
mordiéndome las penas por labios intentando
suprimir los sollozos que el estío me enviaba.
"Qué solitaria" me dije,
y tomé el corazón entre mis manos sedientas:
¡en mí se ahogaban tantas Ofelias!